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Antes de viajar a Noruega, país
alargado, extremadamente frío y situado en el
extremo occidental de Escandinavia,
deberemos tener en cuenta algunos consejos para que
nada nos coja desprevenidos y que lo único que
nos sorprenda sean las cosas buenas que nos deparan
en este bello lugar. Se recomienda, en primer lugar,
gestionar todo lo que sea posible por internet, antes
de salir de casa, como por ejemplo el alquiler de un
coche o un abono para el alojamiento,
pues contratar noches sueltas en los hoteles nos saldrá
mucho más caro.
Otra cosa que debemos tener en cuenta,
aunque parezca obvio, es que será necesario llevar
ropa bastante de abrigo, pues Noruega es el país
de la nieve y del esquí, aunque no estará
de más llevarse alguna prenda más ligera
para momentos de frío menos extremo —en
realidad, en verano se llega de media a unas máximas
de 17º C, bastante soportables
para nosotros—. Y paraguas, porque allí
llueve muy a menudo. En cuanto al trato con
los noruegos, hay que tener en cuenta que son unos grandes
defensores de las tradiciones y de su país, y
que en su cultura son normales cosas como almorzar
a las cinco de la tarde (el desayuno es muy
consistente) y obsequiar con un pequeño
detalle al anfitrión cuando nos invitan a una
casa.
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