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Noruega es un país frío
y lleno de nieve por casi todas partes, pero eso no
significa que no tenga una naturaleza y unos paisajes
de gran belleza, ríos, lagos, montañas,
grandes extensiones verdes o los famosos fiordos.
Sí, en este país escandinavo, sobre todo
en el interior, hace mucho frío y parte de él
está situada en el Círculo Polar
Ártico, pero se puede practicar el senderismo
como en cualquier otro lugar de la Europa
más meridional. No faltan las zonas señalizadas
(aunque siempre será necesario llevarse un mapa)
para deleite de los aficionados a caminar largos trechos,
y las posibilidades son amplias: desde bosques hasta
caminos de peregrinaje, pasando por
zonas más escarpadas e incluso glaciares. Además,
la baja densidad de población hace más
agradables y tranquilas las caminatas por la naturaleza.
De los muchos lugares donde es posible
practicar el senderismo en Noruega, uno de los más
conocidos es Jotunheimen, repleto de
montañas de más de 2.000 metros
de altura (entre ellas la llamada Galdhøpiggen,
considerada como la más alta del país
y del norte del continente) y fenómenos de todo
tipo, desde glaciares hasta cascadas o ríos,
que adornarán el camino. Como una buena parte
de los turistas que van a Noruega buscan
precisamente este tipo de actividades, no será
difícil encontrar alojamiento para descansar,
comer o dormir si es necesario en medio de una larga
ruta, si bien no todos cuentan con los mismos servicios,
y hay algunos en los que incluso no hay dependientes,
sino que se deja todo en manos del montañista.
Eso sí, para acceder a todos estos lugares es
necesario hacerse miembro de la asociación de
montañismo de Noruega, cuyas
siglas son DNT.
Donde también encontraremos
picos de una altitud semejante es en el Parque Natural
de Rondane, aunque no es una zona tan grande como Jotunheimen,
pero no echaremos nada de menos en ella, pues hay varias
montañas de más de 2.000 metros
y numerosos valles, si bien Rondane
tiene un paisaje más bien árido. Otro
parque nacional, el mayor de Noruega
en esta ocasión, es el que se encuentra en Hardangervidda,
y nos ofrece zonas de lo más variadas, para senderistas
de todos los niveles, tanto montañas escarpadas
como grandes extensiones llanas donde, además,
veremos muchísimos renos. Entre Hardangervidda
y la mencionada Jotunheimen está el macizo de
Skarvheimen, rodeado por valles, y
por su incomparable belleza no deberíamos perdernos
el valle de Aurlandsdalen. Pero cualquiera
de sus más de treinta parques naturales será
una auténtica delicia para la vista y para calzarse
unas buenas botas y andar durante horas mientras contemplamos
la naturaleza de este nórdico país donde
existe una gran afición por el montañismo.
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